PRIMERA LECCIÓN:  UN SOLAR NO SIRVE PARA TODO,
Y TODO NO SIRVE PARA UN SOLAR

Lugar de encuentro  y relación vecinal.   Lugar de co-responsabilidad,  de experimentación  para la autogestión  de un espacio comunitario.  Lugar de usos imprevisibles, mucho más que polivalente.  Un lugar para hacer.  “Háztelo tú mismo”, por un ocio constructivo o por necesidad.

Lugar de encuentro y relación vecinal.
Lugar de co-responsabilidad, de experimentación para la autogestión de un espacio comunitario.
Lugar de usos imprevisibles, mucho más que polivalente.
Un lugar para hacer. “Háztelo tú mismo”, por un ocio constructivo o por necesidad.

¿Puede construirse un centro social sin un edificio?

Cuando entramos en el Solar, nuestra referencia era la experiencia de centros sociales okupados y autogestionados de tamaño considerable: varias salas, de diferente tamaño, con lugares de encuentro, de ensayo, de reuniones, de conferencias… Lugares donde la gestión es muy exigente y la posibilidad de funcionar por proyectos la simplifica: permite cooperar en lo común, enlazarse y contaminarse con otr@s, al tiempo que desarrollar las propias iniciativas con el paraguas de la ayuda mutua. El Solar era otra cosa: un espacio donde difícilmente se puede hacer más de una cosa al tiempo, que precisa de conservación y remodelación constante, que es tan precario que muchas iniciativas no se pueden llevar a cabo o hay que adaptarlas para que sean posibles o hay que suspenderlas porque el tiempo manda, que no permite instalar infraestructuras necesarias: mucho de lo que hacíamos en el Labo, desde luego, no se podía trasladar aquí. Nos preguntamos: ¿se puede construir un centro social sin un edificio?, ¿puede ser todo el territorio -las calles, las plazas, los locales- un centro social? No nos costó mucho respondernos: nosotr@s no podíamos.

Entonces, se trataba de hacer lo que era posible en un espacio sometido a las inclemencias del tiempo, con la mayoría de la superficie al aire libre, con limitaciones horarias y sonoras, un espacio precario. Y para ello había otras referencias: los jardines comunitarios, las acciones y el arte de calle, las plazas, los patios vecinales, los huertos urbanos.

Y sin embargo,

no queríamos limitarnos a construir un jardín o montar un huerto, y mucho menos trazar un espacio privado al servicio solo de nuestras propias iniciativas: se trataba de que quien quisiera hiciera aquello que quería hacer, sabiendo (pero lo supimos poco a poco) que no se puede hacer actividades nocturnas, ni sistemáticamente amplificadas, ni simplemente festivas… Entre nosotr@s había quienes necesitaban de un espacio de reunión, había quienes querían realizar actividades culturales, quienes querían mostrar cine o teatro, quienes querían traer debates de interés social, quienes precisaban de espacio para asambleas vecinales, quienes querían ensayar con huertos urbanos, quienes querían experimentar modelos constructivos precarios, quienes querían hacer música, quienes querían celebrar encuentros de sus grupos o recabar fondos para proyectos. Algun@s estaban en varias de esas iniciativas, otr@s solo en una: la tarea común era convertir el erial en un terreno aprovechable. Muchas iniciativas salieron adelante, otras se quedaron por el camino o buscaron aires más propicios, otras hicieron un uso abusivo del lugar, otras no se adaptaron a una dinámica anómala y flexible, otras buscaban funcionari@s que les prepararan el espacio a su gusto, otras fueron desarrolléndose contra viento y marea.

No sin problemas,

así se fue modelando un modo de gestión muy flexible: cada iniciativa se ocupaba de desarrollar su propia actividad, el conjunto nos ocupábamos de tener el solar a punto e introducir mejoras, cualquiera podía hacer uso del solar con sólo decirlo y acomodarse a ciertas condiciones (ruido, mantenimiento y ánimo no lucrativo fundamentalmente). Y también aprendimos a hacer un uso celebrativo del solar: han sido muchos los días de trabajos y comidas comunitarios.

Hace unos años lo sospechábamos. ahora sabemos que un solar sirve para muchas cosas:

para reunirse incluso en invierno, para hacer talleres, para hacer asambleas, para presentar libros, hacer mesas redondas, proyectar cine, hacer teatro y exposiciones, para hacer fiestas y mercadillos y algunos conciertos (uf, esto es lo más complicado), para construir y arreglar bicicletas, para aprender a trabajar un huerto, para aprender colectivamente, sirve para crear, reinvindicar y celebrar, sirve para hacer la vida mejor durante la larga noche del capitalismo.

GRUPOS Y ACTIVIDADES PERMANENTES

TALLER DE BICICLETAS
MUESTRA DE CINE DE LAVAPIÉS
GRUPO DE CONSUMO ECOLÓGICO “DESBIOLÓGICO”
VECIN@S EN RED
TALLER DE CONSTRUCCIÓN EFÍMERA SOSTENIBLE
GRUPO BAH LAVAPIÉS
UN BARRIO FELIZ

INICIATIVAS VECINALES

LA TABACALERA A DEBATE
ASAMBLEA DE VIVIENDA
VIVO LAVAPIÉS
BARRIOS SIN FRONTERAS
NO A LA VIDEOVIGILANCIA
COOPERATIVA DE VIVIENDA
REHABILITACIÓN
PERCU

 

 

 

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